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Escocia

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Escocia es la nación más boreal de las cuatro que forman el Reino Unido que se extiende sobre un tercio de la superficie total de Gran Bretaña. El nombre de Escocia proviene del término latino Scottia que significa tierra de los escoceses (scots), en gaélico escocés la llaman Alba.

Escocia abarca alrededor de 81610 km², con una longitud de 441 km. de norte a sur, y varía entre 39 y 248 km. de la costa este a la oeste. Está dividida en dos áreas geográficas: las tierras bajas y las tierras altas escocesas.Actualmente cuenta con una población de algo más de cinco millones de habitantes, con una densidad media de 66 personas/km².

El lenguaje oficial es el inglés aunque en algunas zonas del norte y oeste se conserva el gaélico y la lengua escocesa que es una lengua anglosajona, considerada por algunos un dialecto del inglés y por otros una lengua independiente de ésta.La flor nacional es el cardo, aunque el brezo cubre significativas áreas de páramos y está también ampliamente asociado al país, proporcionando turba para el fuego y junto con los líquenes, tintes para decorar los tartanes.Los elementos culturales por excelencia son la gaita, el kilt y el whisky, así como el sistema social basado en los clanes.

Su capital es Edimburgo, una de las más bonitas ciudades del norte de Europa. Con una población de alrededor de 500.000 habitantes, buena parte de ellos estudiantes, es mundialmente famoso su festival anual, el Fringe. Denominada la Atenas del norte, es la sede del parlamento escocés y la puerta a las míticas tierras altas escocesas.A Escocia pertenecen también las islas Orcadas y las islas Hébridas.

Extensión: 78.782 km²
Capital: Edimburgo
Sistema Político: Denocracia parlamentaria
Religión: Presbiterianos de Escocia, anglicanos y católicos
Moneda: Libra Esterlina
Etnias: Anglosajones y Celtas
Población: 5.062.011
Idiomas: Inglés (de facto), Gaélico y Escocés
Sanidad: Muy buena
Clima:
Gentilicio: Escocés/Escocesa
Código Telefónico: 44
Huso Horario: UTC; UTC+1 en verano

Visados: Exentos de él, miembros de la Comudidad Europea

Electricidad y medidas: 240v, sistema métrico

¿Cuándo ir de viaje a Escocia?

* Si estás pensando ir de viaje a Escocia durante el mes de Agosto, apresúrate a reservar tu viaje ya que la capital, Edimburgo, celebra su conocido festival y es destino de muchos turistas.
* Las condiciones climatológicas de Escocia es de todos sabido, que son bastante malas durante todo el año. Tal vez entre principios de junio y principios de septiembre sea cuando la climatología influya menos en tu viaje.
* Al igual que su país vecino, el Reino Unido, Escocia es caro, si bien siempre puedes buscar alternativas, por ejemplo, en el hospedaje (como albergues) para reducir sensiblemente el gasto.
* Suelen admitir tarjetas de crédito y posee gran cantidad de cajeros para retirar dinero en efectivo.
* Se acostumbra a dejar propinas del 10%.

¿Qué ver en tu viaje a Escocia?

* En agosto imprescindible el Festival de Edimburgo (dedicado al arte) es uno de las "fiestas de arte" más importantes internacionalmente.
* El festival de Fringe y Military Tatto, también son dignos de ver (en Edimburgo también).
* El campeonato mundial de Gaitas (en Glasgow).
* El Hogmany: la manera de celebrar el año nuevo que tienen los escoceses, coincidiendo con el partido de rugby más grande jamás visto (en las islas Orcadas) llamado el Ba' in Kirkwall.

Ciudades de Escocia:

Edimburgo:

* Dividida en dos zonas claramente diferenciadas (New town y Old town), la capital de Escocia posee una arquitectura exquisita. Tanto la parte nueva como la vieja de Edimburgo son Patrimonio de la Humanidad (declarada por la UNESCO).
* EdimburgoDesde la ciudad se puede ver la tan escalada montaña de Calton.
* Te recomendamos que pasees por esta ciudad para empaparte de tradición e historia que reflejan sus calles.
* No te pierdas el Castillo de Edimburgo.
* Escala la montaña Calton, la cual, te recompensará con tu esfuerzo al brindarte una visión panorámica de la ciudad.
* Visita la Galería Nacional de Retratos y la Galería Nacional de Escocia.
* Como antes dijimos, si tienes la suerte de ir en agosto, no dejes de ir al Festival de Edimburgo donde hay tres semanas de teatro, danza y música, que incluyen desde teatro callejero y alternativo hasta ópera de primera fila. La ciudad es un crisol de nacionalidades, entre las que no falta gente de Francia, Pakistán, España o India, el Fringe y el Militar Tatto.
* y si tienes hambre y quieres comer bien y barato, vete a la Milla Real.



Glasgow:

* UniversidadGlasgowSituada a 50 km. escasos de Edimburgo, Glasgow está bañada por el río Clyde.
* Cuenta con la Sauchiehall Street (casas de Art Nouveau), donde alberga muchos establecimientos, restaurantes y pubs. Haz las compras de tu viaje ahí, muy recomendable.
* No te pierdas la edificación gótica de la Catedral de Glasgow.
* Y visita la Bureel Colletion, donde verás obras pictóricas impresionistas.
* No te pierdas la Universidad de Glasgow

Islas Hébridas:

No podríamos decirte cuál de este conjunto magnífico de islas, situadas al norte de Escocia, es la más apetecible de visitar.

* Islay con su famoso wisky ahumado, su interesantísimo Museo Celta y sus más de 250 especies de aves...
* Coloway, por sus bellos acantilados o por las focas que allí residen...
* Mull, por las vistas que ofrece...
* Tirec por ser donde mejor se puede disfrutar del poco Sol de Escocia...
* Skye, Jura, Iona... visítalas todas y tú decides.

Otras ciudades como Sain Andrews, conocida por sus numerosos campos de Golf; Aberdeen, ciudad con puerto, con la galería de Arte de dicha población; Aviemore desde donde se llega a las montañas Caringorm, también conocida por sus "raras" especies de animales ya que está situada en la zona ártica; Melrose, con su museo del Motor; Harris (una isla Hébrida Exterior) con su maravilloso paisaje, son algunas de las razones por las cuales no puedes perderte este viaje a Escocia.

Las islas Orcadas:

* Las islas Orcadas u Órcadas (llamadas en inglés "Orkney of South") son un archipiélago antártico.
* Interesantes de visitar por sus vestigios europeos (prehistóricos), albergan preciosos paisajes y muchas especies de aves, focas...A esta zona se le llama el Egipto del Norte, por sus "edificios prehistóricos".
* No te olvides los prismáticos para ver en su hábitat natural a tantas especies de aves como hay.

LagoNessY finalmente no puedes dejar de ir la morada de Nessie, el lago Ness, situado al norte de Escocia, en la región de Ivernees.

¡BUEN VIAJE!

ESCOCIA al detalle


Qué ver en Escocia


Edimburgo

La capital escocesa, una de las ciudades más bellas de Europa, destaca por su espectacular emplazamiento, su extraordinario patrimonio arquitectónico y su vigor cultural. Las pobladas viviendas de la histórica Old Town (la parte antigua) contrastan con la ordenada cuadrícula georgiana de la New Town (la parte nueva), que en muchas urbes se consideraría un enclave histórico en sí mismo; ambas zonas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995. Como escenario de fondo, se puede vislumbrar el Firth of Forth, las montañas Pentland y la ya clásica montaña Calton, permanentemente nevada.

La urbe puede visitarse a pie, y es conveniente iniciar el recorrido desde el castillo de Edimburgo. Esta bella y romántica fortaleza, situada en el límite occidental de la Milla Real y sobre la regia residencia de Holyrood, se alza como recordatorio del pasado sangriento de la ciudad. Sus cimientos datan del 850 a.C., y los vestigios más antiguos que aún perduran se construyeron en el año 1130. Desde el siglo XI hasta el XVI, se constituyó como la sede simbólica de la realeza escocesa, y en la actualidad se ha convertido en el emplazamiento de la división escocesa del ejército. En esta vía pública se puede apreciar un extraordinario paisaje urbanístico, que ha permanecido intacto desde los siglos XVI y XVII; paseando por alguna de las callejuelas que se dirigen a la Milla, el viajero puede adentrarse a épocas pretéritas. Diversos monumentos y edificios restaurados de esta vecindad ofrecen una visión fascinante de la vida urbana que se desarrolló en el siglo XVII.

Merece la pena escalar la cercana montaña Calton para descubrir las espléndidas panorámicas de la ciudad y los monumentos románticos de la Ilustración, cuando Edimburgo estaba considerada la Atenas del Norte. Antes de descender a la New Town, se recomienda la visita a Greyfriars Kirk, donde se firmó la Alianza Nacional en 1638. El cementerio de su conocida iglesia fue el escenario de una de las películas más desgarradoras de Disney, Greyfriars Bobby.

Al Norte se encuentra el distrito de New Town, separado por la hundida vía férrea y los jardines de Princes Street; en este parque permanece el monumento gótico dedicado al novelista y poeta escocés Sir Walter Scott. Las bellas plazas, glorietas y edificios de New Town reflejan la elegancia y el orden georgianos. La Galería Nacional de Escocia alberga una impresionante colección de arte europeo, mientras que la historia escocesa se refleja en las obras expuestas en la Galería Nacional de Retratos de Escocia.

La metrópoli escocesa goza de una rica y variada vida cultural. Muestra de ello son sus internacionalmente conocidos festivales, como el Militar Tattoo, el Fringe y el Festival de Edimburgo. Si se pretende visitar la ciudad durante estos eventos, todos ellos programados en agosto, es imprescindible reservar alojamiento con bastante antelación. Una buena forma de descubrir la vida cotidiana de los lugareños es hospedándose en un Bed and Breakfast. Muchos de ellos se encuentran al norte de New Town y en el barrio de Newington, al sur del centro urbano. En las afueras de la ciudad se concentran numerosos albergues juveniles.
Sorprendentemente, la Milla Real ofrece muchos restaurantes económicos, de calidad y especializados en diversas gastronomías; el viajero puede escoger desde un satay de Singapur hasta la cocina tradicional escocesa.


Qué ver en Edimburgo

Castillo de Edimburgo

El castillo de Edimburgo domina el centro de la urbe, enclavado a horcajadas sobre un volcán extinto, y con tres lados prácticamente verticales debido a la acción glaciar. Aunque la fortaleza parece inexpugnable, durante siglos pasó de manos escocesas a inglesas en múltiples ocasiones. Sin embargo, hacia mediados del siglo XVIII, el castillo ya ofrecía su actual apariencia, en parte, gracias a sir Walter Scott. Durante el siglo XIX recobró importancia como símbolo de Escocia.

Los visitantes acceden a él desde la Esplanade, una plaza de armas donde el cambio de guardia se sucede cada hora. Las localizaciones del castillo incluyen el Mills Mount Battery, desde donde a diario se lanza una salva con cañones; la capilla de santa Margarita, el edificio más antiguo de Edimburgo; el palacio, construido entre el siglo XV y el XVI; y el Scottish United Services Museum, que alberga exposiciones sobre la historia de los regimientos escoceses. El castillo aparece continuamente invadido de turistas y aunque sus vistas resultan impresionantes, quizá merezca más la pena disfrutarlo desde fuera.


Milla Real

La Milla Real aparece como una de las vías más fascinantes del planeta; se extiende por la parte alta de la colina que se prolonga desde el castillo hasta el palacio de Holyrood. Desde el extremo oeste se puede divisar más allá del rocoso Arthur's Seat y las aguas del Firth of Forth, con apetecibles panorámicas de la Old y New Town a través de los closes (entradas) y wynds (callejones) en ambos lados. A pesar de que los comercios y los turistas cargan con abundantes recuerdos vulgares de Escocia, la calle está formada por extraordinarios edificios, entre los que figuran los edificios de viviendas de varios pisos construidos en el siglo XV.

Para conocer el proceso de destilación del whisky, es visita obligada el Centro del Patrimonio de Whisky Escocés en Castlehill. En él se muestran diversos audiovisuales y en su establecimiento se puede elegir entre cientos de marcas diferentes de whisky. En sus inmediaciones se halla la Highland Tolbooth Kirk, una iglesia que ostenta uno de los chapiteles más altos (71,1 m) en uno de los puntos más elevados de Edimburgo. Frente a la iglesia se emplazan las salas de Reunión de la iglesia de Escocia, que en la actualidad albergan temporalmente el parlamento escocés. En High Street, al este del cruce entre Bank Street y el puente de George IV se encuentra la plaza del parlamento, donde la catedral de St Giles ocupa un lugar destacado. En su interior, próxima a la entrada, aparece una estatua de tamaño real de John Knox, pastor desde 1559 hasta 1572, que predicó en esta construcción su intransigente mensaje calvinista y lanzó la Reforma escocesa. En el número 42 de High Street, el Museo de la Infancia intenta cubrir temas cruciales de la infancia, como la salud y la educación, pero se puede disfrutar más aún con la gran colección de juguetes, muñecas, juegos y libros que fascinan tanto a niños como a adultos, a quienes se les recuerda sus años infantiles.


Parque Holyrood

Con el parque Holyrood, Edimburgo puede presumir de poseer verdadera tierra virgen a la vuelta de la esquina. Los antiguos terrenos de caza de los monarcas escoceses cubren 263 ha de variado paisaje: colinas, páramos, lagos y praderas. El punto más alto, Arthur's Seat (251 m), consta de una elevación de lava erosionada que fue expulsada por el volcán hace unos 325 millones de años. Forma parte de un volcán que también acoge Calton Hill y Castle Rock. Se puede bordear el parque por Queen's Drive en automóvil o en bicicleta y siguiendo diversos senderos excelentes.


Grassmarket

Esta zona se ha convertido en uno de los centros de vida nocturna más relevantes de Edimburgo; cuenta con numerosos restaurantes y pubs. Grassmarket se halla en una extensión abierta, cercada por elevados edificios de viviendas y dominada por el imponente castillo; se puede acceder a él desde el puente de George IV, por Victoria Street, una peculiar calle con tiendas estupendas. Lugar de mercado desde, al menos, 1477 hasta inicios del siglo XX, Grassmarket siempre ha estado considerado el punto neurálgico del casco antiguo. En esta zona se ejecutaba, y una cruz en el extremo este recuerda a los más de cien aliados ahorcados. Los famosos asesinos Burke y Hare actuaban desde un recinto que parte del extremo oeste.
Hacia 1827 atrajeron con artimañas al menos a 18 de sus víctimas, las ahogaron y vendieron sus cuerpos a la escuela de medicina de Edimburgo. Desde la esquina más meridional, Candlemaker Row se dirige hasta el puente de George IV y Chambers Street con el Museo Real de Escocia y el Old College de la Universidad de Edimburgo.


Museo Real de Escocia

El Museo Real de Escocia, en Chambers Street, tiene sede en un edificio victoriano cuyos grises y sólidos muros exteriores contrastan con su gran entrada luminosa, repleta de galerías y provista de delgadas columnas de hierro forjado y techos de cristal. El museo alberga una amplia y ecléctica serie expositiva: desde las ciencias naturales (evolución, mamíferos, geología, fósiles) hasta el desarrollo tecnológico científico e industrial. En una de sus secciones se muestra la locomotora de vapor más antigua del mundo: Wylam Dilly, que data de 1813; en otras, las artes decorativas del antiguo Egipto, Islam, China, Japón, Corea y Occidente. En sus inmediaciones se halla el Museo de Escocia, inaugurado en 1998, con artefactos arqueológicos del viejo Museo de Antigüedades. Se plasma, en orden cronológico, la historia de Escocia, iniciándose la muestra en el sótano, con los hechos más recientes del país.


Universidad de Edimburgo

La Universidad de Edimburgo es una de las más antiguas, inmensas y reconocidas de Gran Bretaña. Fundada en 1583, en la actualidad cuenta con unos diecisiete mil estudiantes, que contribuyen a crear el ambiente tan animado de Grassmarket, Cowgate y de los restaurantes y pubs cercanos. La universidad ocupa una gran extensión, pero el centro se ubica en el Old College (Universidad Vieja; también denominado Old Quad, Viejo Cuadrilátero), en el cruce entre South Bridge y Chambers Street y obra maestra de Robert Adam diseñada en 1789, pero incompleta hasta 1834. En el interior del Old College, se halla la Galería de Arte Talbot Rice, que acoge una colección permanente de viejos maestros y otras exposiciones de obras más recientes que se renuevan con regularidad.


Greyfriars Kirk & Kirkyard

Al pie de un cañón de piedra modelado con edificios de viviendas, iglesias, acantilados volcánicos y el castillo, yace Greyfriars Kirkyard, uno de los enclaves más sugestivos de Edimburgo. Este remanso de paz está salpicado con monumentos conmemorativos y conforma el verdadero perfil de la urbe. El kirk (iglesia) se construyó sobre la sede de un monasterio franciscano y se abrió para el culto el día de Navidad de 1620. En 1638, se firmó la Alianza Nacional en su interior, cerca del púlpito. Los aliados rechazaron los intentos de Carlos I por reintroducir el episcopado y un nuevo libro de plegarias inglés, y se reafirmó la independencia de la iglesia escocesa. Numerosos firmantes fueron ejecutados posteriormente en Grassmarket. En 1679, mil doscientos aliados fueron apresados y encerrados en penosas condiciones en un recinto habilitado en el patio. En su interior puede visitarse una modesta exposición.

Otro punto de interés se ha conformado a raíz de la historia de Bobby, un Skye terrier que estuvo guardando la tumba de su amo, un policía de Edimburgo, desde 1858 hasta 1872. En la iglesia, se puede adquirir Greyfriars Bobby - The Real Story at Last, obra en la que Forbes Macgregor desmiente algunos de los mitos de la historia de Bobby. La tumba del can se halla en la entrada de la iglesia.

Al pie de un cañón de piedra modelado con edificios de viviendas, iglesias, acantilados volcánicos y el castillo, yace Greyfriars Kirkyard, uno de los enclaves más sugestivos de Edimburgo. Este remanso de paz está salpicado con monumentos conmemorativos y conforma el verdadero perfil de la urbe. El kirk (iglesia) se construyó sobre la sede de un monasterio franciscano y se abrió para el culto el día de Navidad de 1620. En 1638, se firmó la Alianza Nacional en su interior, cerca del púlpito. Los aliados rechazaron los intentos de Carlos I por reintroducir el episcopado y un nuevo libro de plegarias inglés, y se reafirmó la independencia de la iglesia escocesa. Numerosos firmantes fueron ejecutados posteriormente en Grassmarket. En 1679, mil doscientos aliados fueron apresados y encerrados en penosas condiciones en un recinto habilitado en el patio. En su interior puede visitarse una modesta exposición.


Calton Hill

En el extremo este de Princes Street, Calton Hill se alza como otro componente característico del perfil de Edimburgo; mide 100 m de alto y está salpicado de grandiosos monumentos que datan, en su mayoría, del siglo XIX. Desde aquí se disfruta de una de las mejores vistas de la urbe: una panorámica del castillo, Holyrood, Arthur's Seat, Firth of Forth, New Town y Princes Street.


Observatorio Real

Al sur del núcleo urbano, en Blackford Hill, se encuentra el observatorio, trasladado desde Calton Hill en 1896. En el centro, se emplaza una galería multimedia sobre astronomía y, desde el techo, se puede disfrutar de unas magníficas panorámicas.


Otras rutas por Edimburgo

Dunbar

Este atractivo complejo vacacional también es conocido como pequeño puerto pesquero; se halla en la costa este a 48 km de Edimburgo. En Dunbar acontecieron dos batallas importantes que supusieron sendas derrotas escocesas: en 1296, Eduardo I invadió el territorio; y, en 1650, el general Monck venció a un gran ejército escocés, facilitando la entrada de Cromwell en Edimburgo. En este enclave nació John Muir (1838-1914), uno de los pioneros conservacionistas y padre de los parques nacionales de Estados Unidos. La casa de John Muir, donde habitó durante su infancia, incluye una muestra y un audiovisual sobre su vida. Puede optarse por otra actividad más atrevida: bucear en zonas como Johnson's Hole o el arrecife Old Harbour.


Haddington

Anclado sobre el río Tyne a 29 km al Este de Edimburgo, Haddington se remonta hasta el siglo XII, cuando David I la nombró villa real. La mayoría de la extensión más actual de la ciudad se construyó entre el siglo XVII y el XIX, un período de gran prosperidad, consecuencia de la Revolución Agrícola. En la actualidad perdura como una villa de mercado y centro administrativo de la zona oriental de Lothian. La localización más bella de Haddington se focaliza en Court Street, de acera ancha e imponentes edificios construidos entre los siglos XVIII y XIX.


Gifford

Gifford es un pueblo variopinto del siglo XVII situado a 6,4 km al sur de Haddington. Ya en el siglo XIX conservaba su actual aspecto. En la iglesia Yester Parish, en Main Street, se alza un monumento conmemorativo a John Witherspoon, nacido en esta localidad, y uno de los firmantes de la Declaración de Independencia americana. Las laderas de Lammermuir comienzan en el sur de Gifford, donde surgen diversos senderos. Conviene adquirir alimentos en el camino en The Little Bread Shop, una panadería cercana al río donde las mujeres atienden ataviadas con trajes de época.


Regiones fronterizas

Al sur de Edimburgo, se extiende el idílico valle Tweed, un enjambre de colinas, bosques, castillos, abadías en ruinas y poblaciones protegidas de la zona fronteriza entre Inglaterra y Escocia, dotado de una belleza sin igual. Esta región ofrece múltiples posibilidades para el ciclismo y el senderismo. Aunque algunas zonas, especialmente en el oeste, aparecen más salvajes y desiertas, este valle fértil del río Tweed permanece desde hace mil años como una región rica. La población se concentraba mayoritariamente en diversos burghs (villas); además mantenían grandes y ricas comunidades monásticas. Esto supuso un imán irresistible durante las guerras fronterizas, cuando las poblaciones fueron arrasadas y reconstruidas en numerosas ocasiones. Los ingleses quemaron los monasterios una vez más a mediados del siglo XVI, pero esta vez el fuego inglés junto a la Reforma escocesa consiguieron destruirlos totalmente y nunca más pudieron ser reformados. Las poblaciones se desarrollaron a medida que la paz se asentaba, y sus tejedores tradicionales sentaron las bases para una importante industria



Glasgow

A tan sólo 48 km de Edimburgo se encuentra Glasgow que, a pesar de haber permanecido durante mucho tiempo a la sombra de la capital, ha dejado atrás el fantasma del desempleo, la recesión económica y la violencia urbana. En las décadas de 1980 y 1990 esta urbe avanzó cualitativamente desde el punto de vista social y cultural. Indudablemente, Glasgow puede considerarse una auténtica ciudad escocesa rebosante de energía y vitalidad. El centro urbano se construyó sobre una cuadrícula plana en la orilla norte del río naviero Clyde. Las zonas de interés se diseminan a lo largo de la metrópoli; Sauchiehall St. concentra la mayor parte de establecimientos comerciales, pubs y restaurantes.

La ciudad antigua se halla al Este, bordeando la catedral de Glasgow, obra maestra del Gótico que se ha mantenido intacta hasta nuestros días, el Museo de San Mungo de la vida y arte religiosos y la casa señorial de Provand, una de las construcciones más antiguas de la urbe que data del siglo XV. Hacia el Oeste puede recorrerse un paseo muy interesante que atraviesa las elegantes edificaciones y estructuras comerciales de la Merchant City, del siglo XVIII. La concurrida calle Sauchiehall acoge las obras maestras del Art Nouveau de Charles Rennie Mackintosh: la Escuela de Arte de Glasgow y la Willow Tearoom, aún en activo. Introducirse en la casa Tenement supone trasladarse al pasado, ya que nos revela la forma de vida de la clase media de esta ciudad a comienzos del siglo XX.

También es imprescindible descubrir la Burell Collection, que se encuentra en el parque Pollok 5 km al sur de la ciudad. Esta colección acoge en su bello edificio de reciente construcción porcelana china, mobiliario medieval y pinturas impresionistas.


Qué ver en Glasgow

Colección Burrell

El principal atractivo de Glasgow se centra en la Colección Burell, reunida por el acaudalado industrial sir William Burrell y donada posteriormente a la ciudad. En la actualidad se exhibe en un museo ubicado en el parque de Pollok. El edificio, emplazado a 5 km al sur del centro urbano, ha sido galardonado en diversas ocasiones. En esta gran colección tiene cabida todo tipo de elementos artísticos, desde porcelana china hasta mobiliario medieval, pasando por obras de Renoir y Cézanne. Los suelos enmoquetados mantienen el silencio que permite contemplar con toda tranquilidad los tesoros bellamente dispuestos. Unos portales románicos han sido incorporados a la estructura del edificio. Algunas de las galerías se reconstruyeron basándose en las estancias del castillo Hutton, la antigua residencia del sir.

El edificio es fruto de un concurso convocado en 1971. No obstante, si no hubiese coincidido con una huelga de correos, que hizo necesaria una ampliación de la fecha de entrega, Barry Gasson no hubiera finalizado a tiempo el proyecto ganador. Desde el exterior, el museo muestra un aspecto híbrido, pero su espectacular interior proporciona un espacio adecuado para una exquisita colección de tapices, porcelana oriental, pintura y vitrales europeos. Los ventanales se prolongan hasta el suelo, permitiendo que penetre abundante luz natural. Por su parte, los árboles y el paisaje exterior realzan el efecto de las piezas expuestas.


Catedral de Glasgow

La catedral de Glasgow se erige como una brillante muestra de la arquitectura gótica previa a la Reforma, y como la sede escocesa más importante que sobrevivió a dicho movimiento. La mayor parte del edificio actual data del siglo XV, pues durante los tumultos religiosos sólo resultaron dañadas las torres occidentales. Está ubicado en tierra sagrada desde hace más de 1.500 años (en el año 397 recibió la bendición de san Niniano para ser utilizado como necrópolis cristiana). Un siglo después, Kentigern, conocido también como san Mungo, arribó desde Stirlingshire acompañando el cuerpo de un hombre santo para que fuera enterrado en dicho cementerio, y permaneció en el lugar para fundar una comunidad monástica y construir una iglesia de aspecto sencillo. El edificio fue consagrado en 1136, ante la presencia del rey David I, pero sufrió un incendio y fue reconstruido como cripta.

A la nave se accede por una puerta lateral. A pesar de que el techo ha sido restaurado en numerosas ocasiones desde su construcción, una parte de la madera que lo forma todavía data del siglo XIV. La catedral queda dividida por el coro de piedra, de finales del siglo XV, decorado con siete parejas de esculturas que representan los siete pecados capitales. Una escalera facilita el acceso a la zona más remarcable de la catedral, la cripta baja. En ella, un bosque de pilares crea un intenso ambiente alrededor de la tumba de san Mungo. Durante la Edad Media fue un centro de peregrinaje de reputación tan meritoria como Roma. En 1301, el rey Eduardo I visitó el santuario en tres ocasiones.


Escuela de Arte de Glasgow

La Escuela de Arte de Glasgow, reconocida como el mejor edificio del arquitecto Mackintosh, sigue alojando la institución educativa que lleva su mismo nombre. Resulta difícil escapar a la impresión que provoca la minuciosidad del diseño; es como si el lápiz del artista hubiera dado forma a todos los elementos que forman la construcción. El austero interior está decorado con sencillas combinaciones cromáticas (mayoritariamente, negro y color crema) y con las características sillas de respaldo alto y aspecto incómodo que le hicieron famoso. La biblioteca, concebida como un anexo en 1907, se alza como una auténtica obra de arte.


Tenement House

Para vivir un extraordinario viaje en el tiempo, se recomienda una visita al pequeño apartamento situado en Tenement House (bloque de viviendas), que ofrece una visión de lo que era la vida urbana de la clase media hacia finales del siglo XIX y principios del XX. En ella pueden admirarse las típicas camas escocesas, con marco y techo de madera y puertas correderas para cerrarlas en caso necesario, el menaje de cocina original y todo el mobiliario de la familia que la habitó durante más de medio siglo; aunque con toda seguridad la familia que lo habitaba no debía mantener una limpieza y un orden tan sorprendentes como el que le proporciona el National Trust for Scotland en la actualidad. Cuenta con una sala de exposiciones en la planta baja. Este complejo residencial recibe una gran afluencia de visitantes.


Galería de Arte y Museo Kelvingrove

Esta magnífica catedral victoriana de la cultura, inaugurada en 1902, constituye una visita obligada, en particular por su excelente colección de arte escocés y europeo. Uno de los extremos del impresionante vestíbulo central está dominado por los tubos de un órgano (allí se organizan conciertos que forman parte del programa del museo). La sección dedicada a la historia de Escocia resulta una popular visita escolar y constituye el auténtico esqueleto de la institución. La planta baja acoge una exposición que, a pesar de no destacar por su elegancia, reúne diversos e interesantes artefactos, como los hallazgos arqueológicos de la Escocia prehistórica, escudos y armaduras europeos, y objetos de plata.

La galería de arte, ubicada en el piso superior, alberga la colección de arte de la ciudad, con obras de los siglos XIX y XX. En ella están representados de forma exhaustiva los pintores escoceses que reprodujeron paisajes luminosos y naturalezas muertas: Arthur Melville, McTaggart, Cadell, Joseph Crawhill y, entre los contemporáneos, Eduardo Paolozzi, Bruce McLean, David Hockney y Jasper Johns. Cabe resaltar el magnífico cuadro de Rembrandt El guerrero, así como algunas obras de Botticelli, Monet, Van Gogh y Picasso.


Otras rutas por Glasgow

Paisley

Este emplazamiento dio nombre al famoso diseño textil conocido como Paisley Pattern, caracterizado principalmente por las estilizadas y arremolinadas figuras de lágrimas o piñas. En la actualidad se mantiene como un distrito al oeste de Glasgow, pero el antiguo municipio, surgido alrededor de la abadía, se había constituido en un importante productor de tejidos estampados de algodón y de lana en el siglo XIX. En realidad, el famoso diseño se había copiado de los chales importados de India. Antaño Paisley se convirtió durante una época en el mayor productor de hilo de algodón del mundo; por ello, la saga Coats, fabricantes de hilos, ha mantenido una larga relación con la urbe.

La abadía de Paisley, ubicada en Abbey Close, fue fundada en 1163 por Walter Fitzallan, primer alto senescal de Escocia y ancestro de la dinastía de los Estuardo. En el lado opuesto de Abbey Close se encuentra el magnífico Ayuntamiento, y en el extremo occidental de High Street se alzan la Universidad de Paisley y el Museo y la Galería de Arte, donde se exhibe una vasta colección de chales Paisley y puede admirarse un interesante recorrido por la historia de este diseño. El museo alberga, además, la sede de las colecciones de historia local y natural, cerámica y arte escocés del siglo XIX. El observatorio Coats acoge una interesante exposición dedicada a la astronomía, los registros sísmicos y el clima, aspectos que desde esta construcción se ha controlado desde el año 1882.


Dumbarton

Antiguamente constituía la capital de los ingleses residentes en Strathclyde. Dumbarton actúa como la puerta de entrada al lago Lomond y a los Highlands, donde el río Clyde se convierte en el estuario del Clyde, a unos 23 km al oeste de Glasgow. Hace unos 1.500 años, la ciudad destacaba como centro estratégico y comercial.

En lo alto del espectacular promontorio rocoso Dumbarton Rock se emplaza el castillo de Dumbarton, actualmente formado, en su mayor parte, por barracones de reciente construcción. Permanece abierto a diario durante la mayor parte del año. El Museo Marítimo de Escocia exhibe la maqueta de un barco experimental en funcionamiento y, además, cuenta con un salón de té. Al oeste de Glasgow, las espectrales siluetas de los antiguos y magníficos astilleros siguen alineándose a lo largo del río Clyde. A unos 16 km de la urbe, corriente abajo, el impresionante puente Erskine une las márgenes norte y sur.


Greenock

James Watt, artífice del perfeccionamiento de la máquina de vapor, nació en 1736 en esta gran ciudad, situada a unos 43 km de Glasgow. La ruta Greenock Cut sigue un viejo acueducto y constituye una magnífica excursión por las colinas que dominan la localidad. Por su parte, la ruta circular de Overton cubre unos 8 km y puede completarse en unas dos horas y media. Las exposiciones del Museo y Galería de Arte McLean proponen un recorrido por la historia del vapor como fuente de energía y del transporte marítimo en el río Clyde. El Museo Custom House se sitúa en los muelles y ofrece un interesante panorama de la historia del servicio de aduanas e importación. Fue construido en 1818 y merece una visita.


Gourock

Esta playa de veraneo se halla a unos 5 km de Greenock y, pese a mostrar ya algunos signos de decadencia, ofrece una buena ruta para senderistas hasta Lyle Hill, sede del Memorial Free French y mirador con espléndidas vistas sobre el estuario del río Clyde. La compañía CalMac ofrece cruceros por el estuario entre mayo y septiembre



Que ver en Escocia

Saint Andrews

Esta bella y curiosa ciudad mezcla vestigios del medievo con paisajes costeros azotados por las ventiscas, campos de golf y la universidad escocesa más antigua. La que fuera capital eclesiástica del país ha moldeado su personalidad mediante el golf. Saint Andrews acoge el Royal & Ancient Golf Club y uno de los más famosos campos de golf, el Old Course. Por encima de la bahía se alzan los restos de su castillo, cerca de las reliquias que formaron parte de su catedral, una de las más impresionantes del territorio escocés antes de ser saqueada durante la reforma. En el casco urbano, los recintos medievales comunican con las calles adoquinadas, las puertas de la ciudad, las capillas, una cruz medieval y los museos, que se encuentran en sus inmediaciones. Al igual que las universidades contemporáneas de Cambridge y Oxford, la de Saint Andrews carece de campus y sus edificios están diseminados por el centro de la urbe.


Islas Hébridas interiores

Las Hébridas interiores, en la costa occidental de Escocia, son el archipiélago más accesible y están consideradas las más bellas del país.

Jura, cercana a la costa de Strathclyde, se caracteriza por su paisaje agreste y desértico, y entre sus principales atracciones destacan sus solitarios paseos, las suaves ondulaciones de sus montañas (los Paps de Jura), su destilería de whisky y los torbellinos que se desatan con fuerza a poca distancia de la costa. Islay, la más meridional de las Hébridas interiores, es famosa por su whisky de malta ahumado. El Museo de la Vida de Islay, en Port Charlotte, repasa la larga historia de la isla; la cruz de Kildaton, del siglo VIII, es una de las mejores muestras de arte celta que aún pervive. Otras atracciones de la isla son los restos de sus castillos y unas doscientas cincuenta especies de aves.

Un poco más al norte, Colonsay, una de las Hébridas interiores más remotas, conserva intactos sus acantilados, sus costas rocosas y sus bahías de arena. Entre su fauna destacan las focas grises y las cabras montés. Mull es una de las islas más populares, con impresionantes vistas de las montañas, castillos, una red férrea y sus pequeñas poblaciones llenas de encanto. Su capital, Tobermory, es un puerto pesquero bastante pintoresco. El retiro espiritual de Iona, un primitivo centro cristiano fundado por san Columbano, está situado en el extremo suroeste de Mull. Más al Norte, Coll ofrece senderos muy conocidos entre los paseantes, un sol radiante, mucho viento, poca gente, dos castillos y un santuario de aves. Al Suroeste, se encuentra Tiree, una isla de poca altura con bellas playas de arena y una de las mejores zonas de Gran Bretaña para disfrutar del sol.

La gran y accidentada isla de Skye atrae a muchos visitantes a pesar de contar con un clima muy variable. Sin embargo, está llena de recovecos y rodeada de paseos costeros de impresionantes paisajes; en el interior, las rocas Cuillins atraen a los escaladores más experimentados.


Aberdeen

La mayor parte de las construcciones de Aberdeen están realizadas con granito, incluso las calles, lo que dota a esta ciudad de una sinfonía en grises. La piedra de color plateado, al empaparse por el sol y la lluvia, muestra un brillo irreal, a diferencia de los resultados ante un día nublado. Aberdeen, un lugar muy limpio y rebosante de civismo, se ha convertido en el puerto de servicio para una de las mayores plataformas petrolíferas del mundo. Su numerosa población es el resultado de una mezcla de trabajadores del crudo y estudiantes. En torno al concurrido puerto convergen el sugestivo mercado de pescado y su importante Museo Marítimo. En las cercanías de Union Street, una de las vías públicas más relevantes de la ciudad, se encuentran la histórica Castlegate, la edificación medieval de Provost Skene y la Galería de Arte de Aberdeen, que alberga una importante colección de arte moderno y prerafaelita.


Área de Aviemore

Aviemore, la ciudad de las Highlands, es el punto de partida para acceder a las montañas Cairngorm, un verdadero paraíso para excursionistas y esquiadores. Situada en la única meseta ártica de Gran Bretaña, la zona atrae a una fauna poco común en la zona, como la marta, el gato montés, la ardilla roja, el águila pescadora (en especial cerca del Boat of Garten) y el ciervo. La pesca de salmón en las aguas del río Spey y en los lagos colindantes se ha convertido en una verdadera tradición. La finca Rothiemurchus y el parque forestal de Glenmore conservan acres de pinos y piceas; allí se organizan paseos y excursiones guiadas, y se puede practicar una gran variedad de deportes acuáticos



Otras rutas por Escocia

Melrose

Esta atractiva población emplazada en el corazón de los Borders cuenta con una abadía en ruinas, la clásica plaza del mercado y buenos paseos por sus alrededores. Las abadía fue construida siguiendo los parámetros del Gótico, con una sillería especialmente decorativa. Sir Walter Scott participó en su reconstrucción en el siglo XIX. Entre otras atracciones de Melrose, destacan varios jardines y el Museo del Motor.


Islas Hébridas exteriores

Las inhóspitas, remotas y áridas islas Hébridas exteriores conforman un arco de 209 km y están expuestas a los vendavales que soplan desde el Atlántico. Amplios horizontes, playas de arena blanca, páramos de turba e interminables vistas de agua y cielo dominan el paisaje. Éste es uno de los centros más grandes de Escocia en lo que a cultura gaélica y al minifundismo se refiere; también se trata de uno de los últimos refugios en el mundo del estricto Sabbath.

La diminuta Barra apenas mide 19 km, el tamaño perfecto para explorarla a pie. Encierra toda la experiencia de las Hébridas exteriores, con bonitas playas, restos neolíticos y un fuerte sentimiento comunitario. Un poco más al Norte, la extensa Uist del Sur es la segunda isla más grande del grupo. La costa occidental es de baja altura, con largas playas de arena blanca, mientras que la montañosa costa oriental está cortada por cuatro grandes brazos de mar o lochts. Se convierte en ardua tarea otear la plana Benbecula, una isla dominada por la División de Misiles de las Fuerzas Armadas británicas. Uist del Norte está repleto de canales formados por el mar y de estupendas playas en su zona occidental y aloja la cámara mortuoria de Bharpa Langas, uno de los lugares más espectaculares del neolítico de Uist.

Para describir Harris se agotan los superlativos, ya que ofrece uno de los paisajes más extraordinarios de todas las islas. La maravillosa combinación de montañas, playas, dunas y una extraña costa rocosa la diferencia del resto de las Hébridas exteriores. También es la cuna del tejido que utilizan los profesores, el tweed de Harris, que se teje a mano en las casas isleñas. Situado entre dos lochts y entre el norte y el sur de la isla, el puerto de Tarbert está eclipsado por las montañas, que forman un estrecho puente. Harris norte es la zona más montañosa de las Hébridas, mientras que Harris sur es conocida por sus playas, sus pequeños crofts y un peculiar paisaje lunar. Las Hébridas exteriores se completan con Lewis. Su mitad norte está formada por un páramo plano que cuenta con numerosos lochs y crofts, y su punto más septentrional está dominado por el faro de Butt de Lewis, donde habitan muchas colonias de aves marinas; el bello sur montañoso de la isla alberga la Carloway Broch, una torre de defensa edificada hace unos dos mil años muy bien conservada, y las piedras de Callanish, una cruz formada por 54 cantos rodados construida mil años antes que las pirámides.


Islas Orcadas

Situadas a sólo 10 km de la costa norte escocesa, las Orcadas son conocidas por su extraordinario paisaje costero, sus abundantes aves marinas y por albergar la mayor concentración europea de vestigios prehistóricos. Únicamente una veintena de las más de setenta islas están habitadas y, de hecho, este archipiélago sorprende a los visitantes por la suavidad de su clima. A pesar de ser un territorio agreste, su tierra es fértil y está cultivada. Los escandinavos, cuyas huellas han permanecido en este territorio, gobernaron el archipiélago desde el siglo IX hasta el XIII.

Mainland es su mayor isla, y en ella se encuentra la principal población del archipiélago, Kirkwall, y el puerto más importante, Stromness, a pesar de sus reducidas dimensiones. Esta urbe acoge una de las catedrales medievales más bellas de Escocia, San Magnus; además, la ciudad ofrece un interesante tour por sus destilerías. A unos 13 km al Norte, está situado uno de los poblados prehistóricos mejor conservados de Europa, Skara Brae. Hasta 1850 se mantuvo bajo la arena, pero incluso sus utensilios han sobrevivido a los cinco mil años transcurridos desde su utilización. En las cercanías perdura el enigmático anillo de Brodgar, un círculo de gran diámetro formado por piedras colocadas en pie; algunas de ellas de unos 4,8 m de alto.

Atravesando el Scapa Flow desde Mainland se encuentra Hoy, con las montañas más altas de las Orcadas, unos acantilados impresionantes, un santuario para las aves y el Old Man de Hoy, un monte de roca de 135 m. Rousay, denominada el Egipto del Norte por su gran cantidad de restos arqueológicos, forma parte de las esparcidas islas norteñas que constituyen un magnífico hábitat para las aves. En las aguas de la tranquila y atemporal Shapinsay moran muchísimas focas y los habitantes de la isla poseen un carácter amistoso, con lo que resulta el lugar perfecto donde refugiarse. Stronsay también atrae a las focas, las aves migratorias y los turistas que disfrutan de espléndidos paseos por la costa. En Eday se agrupan muchas construcciones prehistóricas y un impresionante conjunto de formaciones de piedras en pie denominado Stone of Setter. Las playas de Sanday están formadas por una deslumbrante arena blanca que la asemeja a una isla caribeña; en su interior también se descubren cámaras mortuorias creadas en la antigüedad. Westray, la más grande de las islas del norte, cuenta con vestigios prehistóricos, playas arenosas, sensacionales acantilados, castillos en ruinas y un santuario de aves. La diminuta Papa Westray alberga una de las construcciones domésticas más antiguas de Europa, la iglesia de san Bonifacio del siglo VIII y la que quizá sea la colonia de golondrinas del Ártico más grande del continente.


Islas Shetland

Situadas 97 km al norte de las Orcadas, este archipiélago permaneció bajo el dominio escandinavo hasta 1469. En la actualidad, estas remotas islas azotadas por el viento y desprovistas de áreas boscosas pueden considerarse tanto escandinavas como británicas, y Bergen (Noruega) es la población más cercana situada en tierra firme. Uno de los grandes atractivos de las Shetland se centra en sus aves, junto con un patrimonio arqueológico de hace cuatro mil años; además, cuenta con una costa poco abrupta idónea para pasear. Sólo quince de las cien islas están habitadas; la mayor de ellas es Mainland y su capital, Lerwick.
Esta ciudad, el emplazamiento más relevante del archipiélago, engloba un fuerte, un museo, una exposición vikinga y una torre fortificada que se remonta al siglo VII a.C. La anterior capital de las Shetlands, Scalloway, está situada 11 km al Oeste. Se trata de una población pesquera con bastante actividad, y posee un castillo en ruinas y un interesante museo sobre el movimiento de resistencia noruego en la II Guerra Mundial. Mousa aloja la impresionante torre de doble muralla Mousa Broch, la estructura mejor preservada de su estilo en Gran Bretaña. Entre las islas colindantes, se halla la desolada Yell, cubierta de brezo, y uno de los puntos más septentrionales de Gran Bretaña, Unst. En la cooperativa de la isla británica más remota, Fair, aún se producen sus característicos jerséis. Se recomienda proveerse de todo tipo de artilugios para la observación de aves, ya que éstas abundan por toda la isla.







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