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Fiyi
* La República de las Islas Fivi son 322 islas y 522 atolones, pero muy pocas están habitadas. Está situada a 1.770 km de Nueva Zelanda y 4.450 km de Honolulu, en la zona sur del Océano Pacífico. Viti Levu y Vanua Levu son las islas más importantes. La capital de Fiyi, Suva, se encuentra en la primera, al igual que el aeropuerto internacional. Las ciudades de Labasa y Savusavu se encuentran en Vanua Levu. De origen volcánico, ambas islas se caracterizan por su relieve montañoso, con picos que superan los 1.200 m, cubierto por bosque tropical. Las siguientes islas en importancia por tamaño son: Taveuni, Kadavu y Rotuma, esta última está situada a 500 km del archipiélago.
* Cuando los exploradores europeos las descubrieron en el siglo XVII, ya estaban habitadas, pero los europeos no se establecieron en ellas hasta el siglo XIX, cuando se convirtieron en el centro comercial del Pacífico Sur. Fueron parte del Imperio Británico desde 1874 hasta 1970, y fue en este periodo que se llevaron trabajadores de la India para trabajar en las plantaciones de azúcar. Después de la independencia, siguió reinando en ella la reina Isabel II hasta 1987 en que un golpe de estado promulgó la República. Durante su corta democracia ha sufrido varios golpes de estado, por este motivo, muchos siguen llamándolas "islas caníbales" como la llamaban antiguamente cuando se creía que sus habitantes eran feroces y hostiles. La verdad es que las islas tienen unas excelentes instalaciones turísticas y en ellas además de disfrutar de el sol y la arena se pueden practicar muchos deportes y actividades.
* En Fiyi, el turista suele comprar prendas de algodón pintadas a mano, cerámicas, tallas de madera, objetos de paja, ron o conchas marinas.
Extensión: 18.300 km2
Capital: Suva
Forma de gobierno: República.
Religión: el 53% de cristianos, 38% de hindúes, el 8% de musulmanes, y 1% de sijs
Moneda: dólar de las islas Fiyi
Etnias: el 50% son indígenas fiyianos y el 45% indios.
Población: 840.000 habitantes.
Densidad: 49 hab/km2
Idiomas: el idioma oficial es el inglés, pero también se hablan dialectos fivianos.
Sanidad: Utilizar cualquier sistema eficaz para repeler mosquitos, ya que su picadura puede implicar el contagio de alguna enfermedad. Recomendamos contratar un seguro médico y tener la día el calendario de vacunación.
Clima: Tropical
Gentilicio: fiyiano/a
Código telefónico: +679
Huso horario: GMT + 12
Electricidad: 240V, 50 Hz
Pesos y medidas: Sistema Métrico.
Documentación: A la mayoría de los turistas procedentes de los países de Commonwealth, de la Comunidad Europea, Estados Unidos, Israel y Japón se les expedirán visados turísticos, con validez para cuatro semanas, al llegar a las islas. No se le permitirá la entrada a todas aquellas personas deportadas o expulsadas de cualquier otro país. Para entrar es necesario mostrar un billete de regreso y dinero suficiente para la estancia.
Fiestas nacionales: 1 de Enero, en Febrero o Marzo el Festival hindú de los colores, en Marzo o Abril el Ram Naumi y la Semana Santa, el 30 de Mayo, en Julio el Día de la Constitución y el nacimiento de Mahoma, en Septiembre el Festival del azúcar, el 10 de Octubre, en Octubre o Noviembre el Festival de Diwali y 25 de Diciembre.
Otros: Aunque Fiyi es una república independiente del Reino Unido, en su moneda aparece la reina. Las monedas que mejor se cambian en Fiyi son el dólar australiano, en neozelandés y el estadounidense. Las tarjetas de crédito internacionales son aceptadas en casi todos los restaurantes, tiendas y hoteles, pero en algunos lugares se le carga un 5% a la factura si se paga de esta forma. No hay costumbre de dejar propina y el regateo se considera de mala educación, a no ser que se haga con los fivianos de origen indio. Es aconsejable tener billetes pequeños cuando se tome un taxi, pues los taxistas son muy aficionados a decir que no llevan cambio para quedarse con las vueltas.
Existen un buen servio de transporte entre las islas, además de líneas aéreas, también hay un servicio de ferrys, más económico que los aviones y es posible alquilar un barco. En cuanto a los desplazamientos dentro de las islas hay líneas de autobuses que fuera de las ciudades pueden parar en cualquier lugar. Es más rápido coger un autobús exprés que comunica las ciudades más grandes y evitar los autobuses locales que paran en todos los pueblos.
Cuando quiera visitar un pueblo, es costumbre no entrar en él hasta que alguien le salude y le pregunte la razón de su visita. Esta persona le acompañará para ver al Jefe de la población a quien debe ofrecer un kilo de kava como presente. El Jefe es el que le autoriza la estancia en el pueblo y le asignará un guía para que le acompañe. Dentro del pueblo aconsejamos que vista de forma sencilla y recatada. Si le invitan a entrar a una casa debe descalzarse. No es de buena educación hablar en tono elevado y si le invitan a paras la noche, hágale un regalo útil al anfitrión, nunca dinero.
Es aconsejable tener precauciones para que no les roben, pues se ha incrementado el número de robos y asaltos. En Fiyi, la posesión marihuana conlleva pena de cárcel.
¿QUÉ VER EN TU VIAJE POR FIYI?
SUVA
* Situada en la costa suroeste de la isla de Viti Levu, es el centro administrativo y político, además de la a capital de las islas Fiyi y su principal puerto. Es una ciudad grande, donde se puede visitar el Museo de Fiyi y pasear contemplando los edificios de época colonial. Al ser una ciudad multicultural se pueden visitar iglesias, mezquitas y templos de diferentes religiones. Un de los lugares más visitados de Suva es la Catedral Católica Romana. El Mercado Municipal es un espectáculo de color, donde pueden encontrar frutas y verduras exóticas. Aquí puede encontrar kava, pescado, marisco, especias, dulces y bebidas.
NAVI
* Situada en la costa oeste de Viti Levu, es la tercera en número de habitantes y la que más instalaciones tiene para el turismo. Existen alojamientos para todos los bolsillos. En Navi hay una gran densidad de habitantes de raza hindú y una de las visitas más interesantes es al Templo Sri Siva Subramaniya Swami, pero recuerde que para poder conocerlo por dentro se exige no haber consumido alcohol y haber comido solo vegetales. Es Navi también existe un mercado muy pintorescos. Se encuentra en la calle más animada de la ciudad, pues está repleta de tiendas y restaurantes. Aquí se pueden contratar muchas actividades, como: paseos en caballo, en barco o en ultraligero, buceo, golf y rafting.
SIGATOKA
* La visita a esta población situada en la costa meridional de Viti Levu es muy recomendable, pues además de ofrecer lugares interesantes dentro del núcleo, como son la Gran Mezquita, el mercado o la Mansión de Ensueño, que se construyó en una colina detrás del pueblo, desde aquí parten excursiones al Valle de Sigatoca, donde se hallan unos doscientos yacimientos arqueológicos, además de el Fuerte de Tavuni construido en el siglo XVIII por un jefe del pueblo tongano o a las gigantescas Dunas de arena de Sigatoca.
NAVATA
* Saliendo de Navi hacia la zona interior de la isla, se encuentran la tierras altas de Nausori, donde se pueden contemplar bellos paisajes. En esta zona se encuentra el pueblo de Navata, uno de los pocos pueblos de Fiyi que aun conserva, las construcciones tradicionales de las islas. Otro pueblo de la zona que merece la pena ser visitado es Bukuya, más al oeste. Recuerde que estos pueblos no reciben muchos turistas, por lo que es aconsejable dirigirse al jefe del pueblo y solicitarle permiso para conocerlo y poder sacar fotos. Es preferible que la vistita no coincida con el Domingo, ya que es un día de culto y tradicionalmente se pasa con la familia.
OTRAS ISLAS
ISLAS MAMANUCA
* Desde Navi se puede contratar una salida a las islas Mamanucas, que son un archipiélago con islas muy pequeñas. En ellas se puede pasar un día, pero existe oferta hotelera para todas las economías. En Monu y Monuriki se conservan zonas de bosque autóctono con gran número de aves y reptiles. Además en las islas se puede practicar el submarinismo.
LEVUKA
* Se encuentra en la isla de Ovalau, se trata del primer asentamiento europeo en Fiyi. Se sabe comerciantes de maderas de sándalo ya habitaban en ella desde 1806, luego vinieron balleneros, marineros y colonos. Con el tiempo, cuando fue parte del Imperio Británico, se convirtió en la capital de las Islas, pero era un lugar salvaje y sin ley. Hoy en día conserva en buen estado los edificios coloniales y tiene el aspecto de una ciudad del salvaje oeste. Aquí se pueden visitar: las tres grandes rocas que marcan el lugar donde se firmó la cesión de escrituras con Gran Bretaña en 1874, la Iglesia del Sagrado Corazón, construida en 1858, la Escuela Convento de los Maristas de 1891, el Ayuntamiento de 1898 y la Logia Masónica Románica de 1924. Como en casi todas las islas se puede practicar le buceo y también existen bicicletas de alquiler. Se puede contratar una excursión al pueblo de Lovoni, que está situado en el centro de la isla de Ovalau y que se levanta en medio de un cráter volcánico extinto. Se puede pasear con guía por la selva y conocer la tumba de un antiguo jefe, así como el Fuerte de Korolevu, situado en una colina.
GRUPO LAU
* Es la agrupación de la mayor parte de los islotes, que se encuentran entre las islas de Fiyi y el reino de Tonga. La influencia polinesia no solo se ven en las facciones de sus habitantes, también en el idioma, la gastronomía y la arquitectura. La isla de mayor tamaño es Vanuabalavu, situada al norte, en donde se pueden encontrar, además de una pista de aterrizaje, un complejo turístico. Para viajar a la isla es necesario solicitar un permiso. Otras islas con hoteles y que se pueden visitar son: Kiabu (con capacidad solo para seis personas), Yacata, Lakba (existen varias cuevas), Tubou (centro administrativo de Lau y es donde está el hospital).
VANAU LEVU
* Constituye la segunda isla en tamaño y habitantes de Fiyi, por lo que es fácil suponer porque le pusieron Vanau Levu o "tierra extensa". No es de las islas con mejores infraestructuras turísticas, por lo que es más fácil imaginar como es la vida en estas islas sin turismo. Al ser volcánica las playas no son buenas para relajarse tumbados al sol, pero el resto de los deportes acuáticos, como el buceo, el descenso en kayak se pueden realizar. También se trata de un buen observatorio de aves, hacer excursionismo, no solo por el paisaje, sino por que existen algunos yacimientos arqueológicos de interés. En el pueblo de Dakuniba, junto a la bahía de Buca, existen petroglifos. En resumen es una isla para los que buscan tranquilidad.
¿CUÁNDO IR DE VIAJE POR FIYI?
* Gracias a su clima tropical, cualquier momento es bueno para visitar las islas Fiyi, pero antes de contratar su viaje con su agencia de viajes o tour operador, es aconsejable que sepa: que la estación seca es de mayo a octubre y que ofrece temperaturas más frescas y menos humedad, además de menos posibilidades de ciclones tropicales. Los meses del año donde más posibilidades de ciclones hay es de noviembre a abril y las islas la zona de mayor riesgo, los grupos de islas del noroeste. Que las fiestas más importantes en las islas son el Año Nuevo (pudiendo durar las fiestas una semana), el Hindú Holi o festival de colores (donde se tiran agua coloreada unos a otros), el Ram Naumi (se trata de un festival religioso), Ratu Sir Lala Sukuna (en memoria del hombre de estado del mismo nombre y que se celebra con exhibiciones culturales y juegos), a principios de septiembre, el Festival del Azúcar y el Diwali (se decoran las casas).
¡BUEN VIAJE¡
ISLAS FIJI al detalle
Fiji es un grupo de islas volcánicas en el Pacífico Sur. Un archipiélago con 300 islas tropicales (9 islas mayores y más de 300 islotes y atolones de origen volcánico, de los cuales sólo 100 están habitados). Las dos islas más importantes son Viti Levu, dónde está la capital Suva y la ciudad de Nadi (sede del principal aeropuerto internacional de Fiji) y Vanua Levu dónde están las principales ciudades de Labasa y Savusavu. Ambas islas son montañosas, con picos de más de 1.200m y están cubiertos por bosque tropical.
Fiji en fijiano es Matanitu ko Viti yoficialmente República de las Islas Fiji. Es un país insular en el sur del Océano Pacífico, al este de Vanuatu, oeste de Tonga y al sur de Tuvalu. Podríamos decir que son unas islas perdidas en medio de la nada. Todo calma y relax.
Y es que Fiji es un país increíblemente bello. Todo son paisajes naturales, bosques frondosos, playas cristalinas y gente muy amigable. Llegar a Fiji ja es todo un acontecimiento ya que sólo pisar el aeropuerto puedes ver como un grupo de fijianos te reciben cantando con sus ukeleles, flores en la cabeza y ropa colorista… y lo más importante… una sonrisa en la cara mientras dicen…¡BULA!
INFORMACIÓN PRACTICA
Visados: A los viajeros procedentes de la mayoría de los países de la Commonwealth, de la mayor parte de los países del continente americano, de Europa Occidental, Israel y Japón les será expedido un visado turístico de cuatro semanas de validez a su llegada a las islas. El visado es gratuito, y tampoco hay que pagar las prórrogas futuras.
Condiciones sanitarias: Se recomienda evitar, en la medida de lo posible, las picaduras de los mosquitos (vía de contagio), especialmente durante las epidemias.
Hora local: GMT + 12
Electricidad: 240V, 50 Hz
Pesos y medidas: sistema métrico.
PRINCIPALES LUGARES DE INTERES TURÍSTICO
Suva
Suva es la capital de las islas Fiyi; está situada en la costa sureste de la gran isla de Viti Levu. Mientras que Nadi, al oeste de la isla, es el centro turístico del país, Suva desempeña el cargo de centro administrativo y político, así como el de principal puerto de las islas. La mitad de la población urbana de Fiyi habita en Suva y sus alrededores, lo que la convierte en una de las ciudades más grandes y avanzadas del Pacífico Sur. Alberga la Universidad del Pacífico Sur, el fascinante museo de Fiyi y numerosos edificios de la época colonial. Es una ciudad multicultural en la que se mezclan las mezquitas, los templos, las iglesias y los centros culturales. La catedral católica romana, de 1902, es una de las atracciones más destacadas de la ciudad.
Se recomienda dar un paseo por la zona del muelle; el mercado municipal de Suva es también de visita obligada, por la variedad de frutas y verduras exóticas que ofrece, así como kava, pescado, marisco y especias. En el mercado se respira un ambiente multicultural, con puestos que ofrecen dulces y bocados indios de gran colorido, y bebidas de frutas en recipientes de cristal.
Nadi
La tercera ciudad de Fiyi en tamaño se alza en la costa oeste de Viti Levi, con las montañas de fondo. La economía local depende casi por completo del turismo y, aunque no es la parte más atractiva del país, sí es un buen lugar desde el cual organizar la visita a la isla. La oferta turística es muy amplia: desde lugares realmente económicos para dormir y comer hasta lujosos hoteles como el Sheraton y el Regent. En la ciudad hay una elevada tasa de población hindú; la mayoría son descendientes de cuarta generación de los obreros que llegaron a Fiyi para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar.
Entre las visitas de interés, sobresale la del templo Sri Siva Subramaniya Swami, en el extremo sur de la calle principal. Los visitantes son bien recibidos, y el único requisito exigido para la visita es que ese día no se haya consumido alcohol ni comida no vegetariana. También existe un mercado de calidad, que ofrece la acostumbrada mezcla ecléctica de productos melanesios, chinos e indios. La calle principal del mercado está abarrotada de restaurantes, tiendas de ropa, recuerdos y productos libres de impuestos. Nadi es un buen lugar desde el cual organizar otras actividades, como el buceo, el golf, para montar a caballo, hacer rafting, pasear en un barco de motor o en un ultraligero.
El grupo Mamanuca
Las islas Mamanucas son un puñado de islas diminutas, situadas no muy lejos de la costa oeste de Viti Levu, a las que se puede llegar en barco desde Nadi para hacer una excursión o para quedarse unos días, ya que su oferta de alojamiento incluye desde hoteles lujosos hasta lugares típicos de mochileros. La isla es muy popular entre los turistas que quieren practicar submarinismo, buceo con snorkel, surf o que simplemente desean tumbarse en alguna de las extensas playas de arena blanca. Los bellos arrecifes y los peces de vivos colores hacen que la práctica del buceo con snorkel sea uno de los principales atractivos. Sólo en unas pocas islas, como Monu y Monuriki, se conservan zonas de bosque autóctono, donde habitan gran cantidad de aves y reptiles.
Sigatoka
Sigatoka es un pequeño pueblo de la costa meridional de Viti Levu a 61 km al sur de Nadi y 127 km al oeste de Suva. Situado a orillas del segundo río más importante de Fiyi, su población vive principalmente de la agricultura, aunque también actúa de pueblo de servicios para los hoteles de la costa de Coral. Entre los lugares de interés se encuentra el mercado y una gran mezquita; existen también unos cuantos lugares económicos para dormir y comer. Lo más llamativo del pueblo es la vista de la extraña mansión de ensueño que se levanta en la colina que hay detrás del pueblo. Sigatoka es el lugar ideal desde el cual visitar las gigantescas dunas de arena de Sigatoka, a corta distancia, la costa sur y el valle de Sigatoka. Este valle constituye una franja de tierra especialmente fértil en la que se hallan unos doscientos yacimientos arqueológicos, como el fuerte de Tavuni, formado por una serie de fortificaciones defensivas edificadas en la tierra que fueron construidas en el siglo XVIII por el jefe del pueblo tongano Maile Latemai. En el valle también residen algunos de los mejores alfareros de Fiyi.
Las tierras altas de Nausori
En el interior de la isla Viti Levu, en dirección este desde Nadi, yacen los remotos pueblos de las tierras altas de Nausori, de bellos paisajes. El pueblo de Navala quizá sea de los más pintorescos de Fiyi. En la actualidad, la mayoría de los pueblos fiyianos se inclinan por el uso de hormigón prefabricado y de hierro corrugado para la construcción de sus edificios; sin embargo, en Navala prácticamente todas las casas y edificios son bures tradicionales, que se levantan alrededor de avenidas y poseen un paseo central que conduce a un río.
No se trata de una zona muy visitada por los turistas, por lo que se aconseja preguntar por el jefe del pueblo y pedirle permiso para pasear por el lugar y sacar algunas fotos. El domingo es el día de culto y se suele pasar en familia, por lo que conviene dejar la visita para otro momento. Otro lugar en el que merece la pena hacer una parada es el pueblo de Bukuya, situado más al oeste. Existe la posibilidad de pasar la noche en estos pueblos, pero se recomienda cuidar mucho las formas.
Levuka
Levuka se halla en la isla de Ovalau, al oeste de Viti Levu. Durante el gobierno colonial británico fue la capital del país, pero en 1882 ésta fue trasladada a Suva, debido a la superficie limitada de Levuka, rodeada por las montañas a un lado y por el mar al otro. Esta ciudad fue el primer asentamiento europeo en Fiyi; ya en 1806 habitaban en ella comerciantes de madera de sándalo. A lo largo del siglo XIX, Levuka fue creciendo gracias a la visita de marineros y balleneros, la llegada de colonos y el establecimiento de los centros administrativos de la colonia. En su momento de mayor esplendor, existían en la ciudad 52 hoteles situados a lo largo de la calle Beach y la ciudad se había convertido en un lugar salvaje y sin ley.
Hoy en día las cosas han cambiado mucho, y Levuka ya no es lo que era. Aun así, conserva en muy buen estado los edificios coloniales y el aspecto de una ciudad del salvaje oeste. La población está compuesta en su mayoría por descendientes de fiyianos mezclados con europeos. La Compañía Pesquera del Pacífico emplea a 1.000 personas, casi un tercio de la población activa local. En el extremo sur de la calle Beach, yacen tres grandes rocas que marcan el lugar de cesión donde se firmaron las escrituras con Gran Bretaña, en el año 1874. Siguiendo el paseo del muelle, se llega a la iglesia del Sagrado Corazón (1858), a la escuela convento de los Maristas (1891), al Ayuntamiento (1898), y a la logia masónica románica (1924). En la zona puede practicarse el submarinismo y el buceo con snorkel; también se alquilan bicicletas.
El pueblo de Lovoni, al oeste de Levuka y en el centro de Ovalau, se levanta en medio de un espectacular cráter volcánico extinto. Desde Levuka, se organizan paseos guiados al pueblo que cruzan la selva y pasan por la tumba de un jefe y por el fuerte de Korolevu, en una colina.
El grupo Lau
Situado a medio camino entre las principales islas de Fiyi, al oeste, y el reino de Tonga, sus islas agrupan la mayor parte de los islotes de la zona. En las islas, debido a la proximidad de Tonga, existe una fuerte influencia polinesia, que se refleja en los nombres, el idioma, la gastronomía, la decoración, la arquitectura y las facciones de sus habitantes. Los vientos de sureste hacen fácil el trayecto en barco de Tonga a Fiyi, pero no así su regreso.
Vanuabalavu es la mayor de las islas del grupo Lau del norte. En ella, existe un complejo turístico de alta categoría y una pista de aterrizaje. Lo más parecido que hay en la isla a un pueblo lo constituye Lomaloma, que cuenta con una económica casa de huéspedes. Para viajar a Vanuabalavu, es necesario solicitar un permiso al Ministerio de Asuntos Exteriores de Suva. La isla es un lugar ideal para practicar el submarinismo, que puede contratarse dentro de paquetes de vacaciones. En la isla de Kiabu, rodeada de un arrecife que comparte con la vecina isla de Yacata, también existe un hotel de alta categoría. Kiabu es una isla privada con capacidad máxima para seis personas, que ofrece actividades como windsurf, vela, montañismo y visitas a cuevas.
Entre las islas del grupo Lau del sur destaca Lakeba, antiguo lugar de encuentro entre los habitantes de Fiyi y Tonga, muy frecuentado también por los europeos antes de que se creara el asentamiento comercial de Levuka. En la isla existen varias cuevas, entre las que sobresale Oso Nabukete, que significa "demasiado estrecho para mujeres embarazadas". Tubou, en la punta meridional de la isla, es el centro administrativo provincial de Lau. En él hay una oficina de correos, un hospital, una oficina de teléfonos y una económica pensión del gobierno. Aquí yace también la tumba del poderoso jefe tongano Elene Ma'afu, así como la del hijo predilecto de Fiyi, Ratu Sir Lala Sukuna, el primer Fiyiano en obtener un título universitario de una universidad extranjera.
Vanau Levu
Vanua Levu ("tierra extensa") es la segunda isla en tamaño del archipiélago de Fiyi, con la segunda tasa de población más alta del país. Es una isla poco urbanizada y, a excepción de los alrededores de Savusava, no dispone de mucha infraestructura o servicios. Esto la convierte en el lugar ideal para hacerse una idea clara del estilo de vida tradicional de Fiyi. Como se trata de una isla volcánica, será difícil encontrar una playa para tumbarse; no obstante, ofrece la posibilidad de realizar otro tipo de actividades, como el submarinismo, el buceo con snorkel, el descenso en kayak o simplemente la observación de aves. La parte interior de Vanua Levu, remota, salvaje y escarpada, y su accidentada costa son perfectas para el excursionismo. Además, existen algunos yacimientos arqueológicos de interés en Nabouwalu, cerca de Savusava, y en Wasavula, cerca de Labasa.
La península de Tunuloa, también conocida como Natewa o península de Cakaudrove, se haya unida a Vanua Levu por un estrecho istmo que forma la bahía de Natewa al oeste. En ella se pueden observar gran variedad de aves, y hacer excursiones en autobús local o en todoterreno. Una carretera de grava cruza la península hasta llegar a Darigala, en el extremo noreste, atravesando plantaciones de copra, viejos pueblos y tramos de bosque. La bahía de Buca, en el flanco este de la península, es lugar común de parada de los ferrys que llegan o zarpan de la cercana isla Taveuni; por lo demás, es una isla bastante tranquila.
Al sur de la bahía de Buca, yace el pueblo de Dakuniba, que alberga algunos petroglifos inscritos en unas rocas, de origen y significado desconocidos. La pequeña isla de Rabi, situada en la punta noreste de la península, está habitada por micronesios originarios de Banaba (isla océano), en Kiribati. Sus playas y arrecifes son únicos para nadar o hacer buceo con snorkel.
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CUANDO VIAJAR A LAS ISLAS FIJI
El suave clima tropical de las islas Fiyi las convierten en destino turístico durante todo el año y en el lugar idóneo para escapar del invierno de ambos hemisferios. Probablemente el mejor momento para visitarlas sea durante la estación seca, o "invierno", de mayo a octubre, ofrece temperaturas más frescas, precipitaciones más escasas, un grado inferior de humedad y menos riesgos de ciclones tropicales.
PRINCIPALES FIESTAS DE LAS ISLAS
El Año Nuevo se celebra en las islas Fiyi con especial entusiasmo; en algunos pueblos, la fiesta puede prolongarse durante casi una semana, o incluso un mes. En febrero o marzo, se festeja el Hindu Holi (festival de colores), en el que la gente se echa agua de colores los unos a los otros. En marzo o abril, se celebra el festival hindú Ram Naumi (nacimiento del señor Rama), con un festival religioso y diversas fiestas por las playas de la bahía de Suva.
Durante el mes de mayo, el país honra a Ratu Sir Lala Sukuna con una fiesta nacional. Considerado uno de los hombres de Estado más relevantes de Fiyi, además de un gran soldado, jefe y erudito, su día se conmemora con exhibiciones de cultura regional y juegos. A finales de julio, tienen lugar dos fiestas nacionales: el día de la Constitución y el cumpleaños del profeta Mahoma. El festival del Azúcar se festeja en septiembre en Lautoka, y a principios de octubre es el día de Fiyi (día de la independencia). Entre las fiestas hindúes, destaca el festival Diwali, o festival de las luces, que tiene lugar en octubre o noviembre y en el que los fiyianos veneran a la diosa de la riqueza y la prosperidad Lakshmi, decoran sus casas y saldan las cuentas de sus negocios.
LOS PRECIOS EN LAS FIJI
Moneda
dólar de las islas Fiyi
Comidas
· Presupuesto bajo: entre 6 y 10 dólares
· Presupuesto medio: entre 10 y 20 dólares
· Presupuesto alto: más de 20 dólares
Alojamiento
· Presupuesto bajo: entre 10 y 20 dólares
· Presupuesto medio: entre 20 y 60 dólares
· Presupuesto alto: más de 60 dólares
Viajar por Fiyi puede resultar relativamente económico. Sin embargo, debido a que el país está muy orientado al turismo, es fácil gastar gran cantidad de dinero. Si uno se limita a hospedarse como los mochileros, restringe sus gastos alimenticios e incluso se prepara la comida, hace autostop y planea con detenimiento el viaje por las islas, el gasto medio diario rondará los 30 ó 40 dólares. Otra manera de ahorrar algo de dinero es contratar un paquete turístico, especialmente si se quiere practicar algún deporte, como el submarinismo o el descenso en kayak; hay que tener en cuenta que los viajes organizados se contratan con paquetes de alojamiento y manutención de categoría medio-alta.
A pesar de que Fiyi es ahora una república, los billetes y las monedas todavía llevan el rostro de la reina de Inglaterra en una de sus caras. Los cheques de viaje se pueden cambiar en bancos y casas de cambio, así como en la mayoría de los hoteles importantes y tiendas libres de impuestos. Las monedas más útiles en las islas son el dólar australiano, el neozelandés y el estadounidense. Casi todos los restaurantes, tiendas, hoteles de categoría media y alta y agencias de viajes aceptan las tarjetas de crédito Visa, American Express, Diners Club y MasterCard. En algunos establecimientos se carga un 5% más si el pago se realiza mediante tarjeta de crédito.
No hay costumbre de dejar propina en restaurantes o demás servicios y, al igual que en la mayoría de las culturas del Pacífico Sur, el regateo es considerado un hábito de mala educación. La excepción a la regla la protagonizan los fiyianos de origen indio, que no tienen ningún problema en negociar el precio de casi todo. Asimismo, consideran que trae mala suerte perder al primer cliente del día, por lo que se aconseja que si hay algo que realmente se quiere comprar se vaya a primera hora de la mañana y se regatee con total tranquilidad. Es muy útil disponer de una buena cantidad de billetes pequeños para los mercados y las compras pequeñas. El truco favorito de los taxistas es alegar que no tienen cambio y esperar que se les deje la vuelta.
QUE HACER EN LAS ISLAS
Visite el Centro Cultural de la Isla Orquídea, una formación natural que se ha cultivado como un microcosmo realista de Fiji.
Apúntese a un crucero en goleta o en yate, para ir al resto de islas, o a uno de los tour en autocar que recorren las islas principales.
Se pueden explorar los pantanos a bordo de un barco de motor, que sale cada 15 minutos de Port Denauru, a 7km (4 millas) de Nadi Town.
También se puede hacer rafting en balsas de bambú.
Otra de las opciones es hacer senderismo por las montañas, que ofrecen fantásticas vistas de las islas.
Conocidas por sus arrecifes de coral, las Islas Fiji ofrecen el escenario ideal para bucear. En Viti Levu, los mejores lugares para bucear se encuentran en la Coral Coast y en Pacific Harbour (ambos en la zona occidental), donde se encuentra también el conocido Bega Lagoon, el cráter de un volcán extinguido que tiene 16km de extensión y es a menudo frecuentado por grupos. A 12km (7 millas) de la costa de Viti Levu se encuentra Vatulele, conocida por sus gambas rojas, consideradas como sagradas por los locales. Hacia el noroeste de Viti Levu, los buceadores se pueden dirigir a los grupos de islas de Yasawa y Mamanuca; hacia el sur se encuentra Kadavua, donde se sitúan también los arrecifes de Astrolabe, Namalata, Solo y Tavuki. Vanua Levua y Taveuni son también buenos sitios para bucear. Los mejores lugares en los alrededores de estas islas son: los Somosomo Straits (donde se encuentra el Great White Wall, uno de lo lugares más famosos de Fiji para bucear) y el Rainbow Reef. Se puede bucear en islas más remotas como Ngau, pero para eso necesitará obtener un permiso del responsable de la isla.
Muchos hoteles y complejos turísticos ofrecen la oportunidad de navegar, practicar windsurf, esquí acuático, kayaking, parasailing y pesca deportiva.
El surf es una actividad muy popular en Fiji. La famosa ola "Cloud Breaker", de 6 metros de altura, que se forma en Tavarua, atrae a surfistas de todo el mundo. Las olas de Fiji tienden a romperse en los arrecifes de coral. Los mejores lugares para hacer surf se encuentran en Viti Levu o cerca de ésta y se puede acceder fácilmente a ellos en barco. Hay varios campamentos para surfistas en las islas de Beqa y Yanuca. Las olas que se forman a lo largo de los arrecifes pueden ser un tanto violentas y peligrosas, con que se aconseja tomar las debidas precauciones.
Explore la red de senderos naturales de Fiji. Lo puede hacer de manera individual o en grupos organizados. Podrá observar a los pájaros en lugares como Colo-i-Suva Forest Park, además de hacer ecoturismo (estudio de la fauna y flora local) y nadar en las cascadas. Se recuerda a los visitantes respetar las costumbres locales cuando pase por los diferentes pueblos. El Lavena Coastal Walk es un paseo que comienza en Lavena y va por la costa suroriental de Taveuni, y termina en Wainabau Waterfalls; el Vidava Forest Walk es un paseo guiado por el Bouma Forest Park. También hay senderos preparados en el Kula Eco Park, un área de selva tropical que se encuentra en la costa y que está llena de vida animal (como los murciélagos de fruta, loros y tortugas marinas).
Otras de sus atracciones son los acres de orquídeas y flores varias del Jardín del Gigante Dormido a los pies de las Montañas Sabeto y las Dunas de Sigatoka, que se encuentran en Viti Levu.
Observe o participe en un Meke, la danza fiyiana en la que los locales van vestidos con el traje nacional, que consiste en guirnaldas de flores, faldas hechas con hierba seca y tejido hecho a partir de la corteza de la morera y pintado a mano con pinturas hechas con barro, corteza y nueces. Este tejido hecho con cortezas naturales juega un papel muy importante en rituales y celebraciones. Se puede utilizar para hacer fajas, pretinas, y serpentinas para el adorno de armas. Los hombres a veces representan danzas guerreras que cuentan una determinada historia, mientras que las mujeres cantan y gesticulan con sus movimientos y gestos.
Resumiendo:
Fiyi ofrece la posibilidad de practicar la mayoría de las actividades al aire libre, aunque algunos turistas simplemente prefieren tumbarse ociosos en las playas y disfrutar de cócteles tropicales. No obstante, la mayor parte de los viajeros que viajan a Fiyi lleva en mente bañarse, hacer submarinismo o buceo con snorkel, u otras muchas actividades, como surf, ráfting, windsurf o vela. Todas las islas están rodeadas de arrecifes de coral que resultan ideales para el submarinismo y el buceo con snorkel; sin embargo, escasean los rompientes para practicar el surf, y los que hay están demasiado alejados de las costas. Las islas Mamanucas disponen de algunos centros de surf y de buenas olas, pero se necesita un bote para llegar hasta los arrecifes donde éstas rompen. En las costas de Viti Levu existen unos cuantos rompientes buenos, como los que hay cerca de Sigatoka y el faro de Suva, o los de la isla de Yanuca.
Las opciones en tierra firme son también variadas, como montar en bicicleta, hacer montañismo o montar a caballo; otras "actividades" más cerebrales son la observación de aves y la visita a yacimientos arqueológicos. Las islas Fiyi están muy orientadas al turismo y, por tanto, en ellas abundan los lugares que alquilan equipamientos y los que organizan cursos o rutas de un día.
LA HISTORIA DE LAS ISLAS FIJI
Hacia el año 1500 a.C., llegó a Fiyi el pueblo lapita, primeros pobladores de las islas y procedentes en su mayoría de otras partes de la Melanesia. Al principio, habitaban en las costas y subsistían de la pesca; sin embargo, allá por el año 500 a.C. comenzaron a dedicarse a la agricultura, lo que ocasionó un importante aumento de la población y el desarrollo de un feudalismo tribal.
Aproximadamente en el año 1000 d.C., se produjo la invasión de las islas a manos de polinesios procedentes de Tonga y Samoa, implicando a los melanesios en guerras a gran escala. El canibalismo era una práctica común. La población se dividía en grandes grupos familiares llamados mataqali, que habitaban en poblados fortificados y estaban dirigidos por jefes polígamos, cuyo cargo era hereditario (turaga-ni-koro). Los matrimonios entre miembros de diferentes tribus constituían una forma muy importante de establecer vínculos entre las comunidades. Sin embargo, las rivalidades y disputas eran bastante frecuentes, y las luchas entre clanes distintos enfrentaba a miembros de una misma familia.
El primer europeo en avistar las islas Fiyi fue Abel Tasman, cuando se dirigía a Indonesia, en 1643. Tasman consiguió sortear los traicioneros arrecifes del noroeste de Vanua Levu y Taveuni, pero sus relatos sobre los peligros existentes mantuvieron alejados a otros navegantes durante otros 130 años. En 1774, James Cook dirigió la siguiente visita a las islas, concretamente a Vatoa, del grupo Lau. Quince años más tarde, arribó a sus costas el lugarteniente William Bligh, después de haber navegado a la deriva en un pequeño bote con otros 18 tripulantes, tras el motín producido en el barco HMS Bounty. En su periplo, cruzaron el grupo de islas de Lau y las grandes islas de Vanua Levu y Viti Levu, cuyas aguas aún se conocen hoy día como las "aguas de Bligh".
A principios del siglo XIX, varios comerciantes desembarcaron en Fiyi en busca de madera de sándalo y bêche-de-mer, suculentos pepinos de mar muy preciados en Asia. Gracias a ellos, los fiyianos tuvieron acceso a las herramientas de metal, al tabaco, a las telas y a las armas. Las consecuencias fueron impactantes: violentas luchas entre clanes y un rápido cambio en la sociedad de las islas, en la que también desempeñaron un papel fundamental los supervivientes de los naufragios, los marineros desertores y los convictos que habían conseguido escapar de los asentamientos penales británicos de Australia. Muchos tuvieron la desgracia de saber de primera mano por qué las islas eran conocidas como las "islas caníbales", pero unos pocos, entre ellos el sueco Charles Savage, consiguieron integrarse plenamente en el escalafón más alto de los clanes feudales fiyianos, trabajando como intérpretes de los jefes, intermediarios, carpinteros o soldados.
Otros destacados invasores de mediados del siglo XIX fueron los militares de Tonga y los misioneros ingleses. Estos últimos trataron de convertir a los jefes de las tribus, sin mucho éxito. En 1867, el reverendo Thomas Baker fue devorado; su pie está expuesto en el museo de Fiyi. El pueblo de Levuka, en la isla de Ovalau, se convirtió en un importante puerto comercial del Pacífico Sur que se disputaban los estadounidenses, franceses y británicos, y donde cada país sospechaba de las intenciones imperialistas del otro. Levuka se transformó en una ciudad sin ley; en 1847, las relaciones con los lugareños llegaron a su punto más crítico, que culminó con el incendio del asentamiento.
En 1871, Cakobau, que se proclamó rey de las islas Fiyi, se propuso la creación de un gobierno al estilo occidental que fracasó tras sólo dos años de existencia. En el año 1873, el cónsul británico en funciones J. B. Thurston sentó las bases de la anexión de las islas a su país, que finalmente tuvo lugar el día 10 de octubre de 1874, fecha en la que Fiyi fue proclamada colonia británica, con capital en Suva. El gobernador Sir Arthur Gordon intentó que la colonia fuera autosuficiente desde el punto de vista económico mediante los cultivos de plantaciones, como el algodón, la copra y la caña de azúcar. La productividad se disparó gracias a la contratación de obreros procedentes de la India, que veían en Fiyi un modo de escapar a la pobreza de su país. Sin embargo, la vida en las plantaciones resultó ser una mezcla de abusos, asesinatos, suicidios, violaciones y enfermedades. Cuando en 1919 se abolió este tipo de contratación, ya había más de 60.000 hindúes en las islas. La comunidad india, a quien se había prohibido la posesión de tierras, se dedicó a los negocios pequeños, al comercio y a la burocracia, y también arrendó granjas a largo plazo. Los australianos consiguieron dominar la economía local a través de la producción de azúcar y de las minas de oro; mientras tanto, los europeos manipulaban las tensiones raciales entre fiyianos e indios en un esfuerzo por mantener el completo dominio de la economía y la política de las islas.
Tras la Segunda Guerra Mundial, a la que Fiyi envió 8.000 soldados a luchar contra Japón en las islas Salomón, fiyianos e indios asumieron una mayor conciencia política, a pesar de que continuó habiendo segregación racial. El 10 de octubre de 1970 Fiyi obtuvo la independencia; instauró un sistema político al estilo británico y organizó sus partidos políticos en líneas raciales. En las elecciones de 1987, se alzó con la victoria una inestable coalición acusada de estar dominada por hindúes, a pesar de que tanto el primer ministro como la mayoría de su gabinete de gobierno eran fiyianos. Se sucedieron una serie de manifestaciones y, mientras tanto, el movimiento extremista Taukei se dedicó a desestabilizar al nuevo gobierno. Los negocios de propietarios hindúes sufrieron una ola de atentados; además, la comunidad india fue víctima de violentos ataques. Un mes más tarde, el 14 de mayo de 1987, el coronel Sitiveni Rabuka tomó el parlamento y se hizo con el poder tras un incruento golpe de Estado. En octubre de ese mismo año, Fiyi era expulsada de la Commonwealth. Las elecciones de 1991 volvieron a dar la victoria a Rabuka, que abandonó su carrera militar para dedicarse exclusivamente a la política. Para suavizar la imagen tan dura de su gobierno, realizó una serie de concesiones a trabajadores y sindicatos.
En las elecciones celebradas en 1999, salió victorioso por primera vez en la historia un primer ministro descendiente de hindúes, Mahendra Chaudhry. Entre sus medidas, destacan la reforma agraria, que los fiyianos indígenas interpretaron como una amenaza a sus posesiones, y una propuesta de ley sobre justicia social, que reducía los programas del gobierno para el pueblo indígena. El resentimiento de los fiyianos se concentró en torno al movimiento Taukei y, tras varios meses de protestas contra el gobierno, un golpe de Estado encabezado por George Speight acabó con el mandato de Chaudhry en mayo del año 2000. Respaldado por un ejército privado de 100 hombres, Speight asaltó el parlamento y tomó como rehenes a más de treinta parlamentarios, para demandar así una nueva Constitución que garantizara la supremacía política de la minoría indígena. Finalmente, Speight y sus seguidores fueron arrestados, gracias al peso de la presión internacional y la del propio país. Tras las elecciones parlamentarias celebradas en 2001, Laisenia Qarase fue nombrado primer ministro. Mientras que la economía comienza a mejorar y los turistas vuelven a Fiyi, los problemas raciales continúan y no parece que vaya a solucionarse a corto plazo.
LA CULTURA DE FIJI
Los fiyianos aún conservan muchas formas de arte y artesanía tradicionales; algunas han soportado el impacto destructivo de las influencias occidentales y la implacable campaña de las misiones cristianas, y otras han sido modificadas y embellecidas para satisfacer la demanda del turismo.
La danza tiene aún gran importancia en las islas, y las representaciones narrativas meke se basan en fuertes tradiciones orales. Los bailes se han transmitido de generación en generación, y se dice que los cuerpos de los bailarines son ocupados por espíritus del otro mundo. Los mekes se interpretan durante acontecimientos especiales, como nacimientos, muertes, llamadas a la guerra, matrimonios e intercambios de propiedades. En tiempos de guerra, los hombres representarían cibis con lanzas y garrotes, mientras que las mujeres representarían deles o wates, danzas que humillarían sexualmente a los enemigos cautivos. En las comunidades indias, todavía se enseñan las danzas tradicionales.
Los misioneros introdujeron en Fiyi himnos y cánticos de coro; por eso, los cantos eclesiásticos en las islas resultan realmente preciosos. Entre los artistas de música local más conocidos, figuran Seru Serevi, Danny Costello, Michelle Rounds, Karuna Gopalan, Laisa Vulakoro, los Freelancers y los Black Roses. En las tiendas se pueden adquirir cintas de música local. Entre la población india de Fiyi es muy popular la música de las películas conocidas como "Bollywood", que no son otra cosa que melodramas hindúes; las bandas locales de música suelen interpretar estas canciones. En los centros culturales indios, tanto las representaciones como las clases de música se imparten en música india tradicional, formada por un conjunto de vocal, armonio, tabla y sitar.
Las islas Fiyi han sido famosas por su alfarería desde que el pueblo lapita comenzó a comerciar sus productos por el Pacífico Sur, hace miles de años. Los más célebres alfareros contemporáneos son Dian Tugea y Taraivini Wati, cuyas obras se exponen en el museo de Fiyi. La talla en madera sigue siendo fundamental, en gran parte debido a la fuerte demanda turística de recuerdos para llevar a casa. Entre estas piezas, sobresalen garrotes de guerra, lanzas y tenedores de caníbales; los recipientes para beber, o tanoas, todavía forman parte del menaje de uso diario de los fiyianos . La talla en las zonas de influencia polinesia (pobladores procedentes de Tonga o Samoa) se caracteriza por incrustaciones de concha o hueso. El tejido de corteza, conocido en Fiyi como masi, era tradicionalmente elaborado en todo el Pacífico con el nombre de tapa. Las vestimentas ceremoniales, cinturones, colas y turbantes se confeccionaban antiguamente de masi y se adornaban con motivos simbólicos en color ocre óxido y negro carbón. El tejido se realiza a partir de la corteza del árbol de la morera, y su producción es muy laboriosa. Tradicionalmente, el masi muy adornado se regalaba en ceremonias, y quien poseía alguna muestra contaba con mucho prestigio dentro de la comunidad. Asimismo, la confección de esteras y cestas hechas de las hojas del árbol del pan (pandanus) es una tradición muy arraigada que siguen aprendiendo y desarrollando las muchachas de los poblados. Existe gran variedad de estilos y colores, que se consiguen con técnicas como el raspado de las hojas del pandanus, su enterramiento en barro o su cocción con otras plantas. Los filos de las esteras solían decorarse con plumas de loro; hoy en día éstas han sido sustituidas por hilos y hebras de lana de brillantes colores.
Fiyi cuenta con una pequeña pero sólida comunidad de escritores, entre quienes figura Joseph Veramu, que ha publicado una colección de relatos bajo el nombre de The Black Messiah y una novela sobre adolescentes de Suva, Moving Through the Streets. Entre los autores teatrales, destacan Jo Nacola, con obras como I Native No More, y Vilsoni Hereniko. También es digna de mención la escritora de relatos Marjorie Crocombe. Existen autores fiyianos de origen indio que escriben tanto en hindi como en inglés, como Subramani, Satendra Nandan, Raymond Pillai y Prem Banfal; el tema central de sus obras es la injusta y difícil situación de los trabajadores contratados para las plantaciones.
EL ENTORNO DE LAS FIJI
Las islas Fiyi están situadas en el Pacífico Sur, a medio camino entre la Melanesia (islas Salomón, Vanuatu, Nueva Caledonia y Papúa-Nueva Guinea) y la Polinesia (Tonga, Samoa, las islas Cook y la Polinesia francesa). Se hallan al sur del ecuador, justo al norte del trópico de Capricornio y al oeste de la Línea internacional de cambio fecha. Su límite territorial ocupa una superficie de 1,3 millones de km2, pero sólo un 1,5% del total, unas 300 islas, es tierra firme.
Las islas más grandes son Viti Levu, con 10.390 km2, y Vanua Levu, con 5.538 km2. Suva es la capital del país y se encuentra en la costa suroeste de la isla de Viti Levu, en la que también se levanta el pico de mayor altura de la nación, el monte Tomanivi (monte Victoria), con 1.323 m de altitud. Taveuni y Kadavu cuentan, igualmente, con una extensión considerable; las demás islas son muy pequeñas y están agrupadas en los conjuntos de Lomaiviti, Lau, Moala, Yasawa, Mamanuca y Rotuma. Muchas de ellas permanecen intactas y cuentan con bellos arrecifes, lagunas, puertos y vegetación natural.
Desde los años sesenta se ha destruido un 15% de la superficie forestal del país, que ha derivado en el consecuente problema de la erosión. A la ausencia de una buena gestión medioambiental se suman la contaminación y los residuos, que siguen afectando a las vías navegables y las tierras que rodean las zonas urbanas, especialmente en la capital. En muchos lugares, el consumo de pescado se ha convertido en un riesgo para la salud.
De las 3.000 especies de plantas poco comunes identificadas en las islas Fiyi, alrededor de una tercera parte son endémicas. La mayor parte de la flora nativa era utilizada por los habitantes de las islas con fines alimenticios o médicos, como tintes, herramientas o materiales de construcción. Los primeros pobladores, que arribaron a la zona hace unos 3.500 años, trajeron consigo aves de corral, perros y cerdos, cuya llegada coincidió con la extinción de al menos tres de las especies de aves indígenas: dos de la familia de las megapodius, parientes de las codornices, y una paloma de la fruta gigante. Los murciélagos son los únicos mamíferos terrestres nativos que quedan; sin embargo, las especies animales que se introdujeron han sabido adaptarse perfectamente al hábitat local. Entre ellos, destaca la mangosta india, que se introdujo en las islas para controlar las ratas en las plantaciones de caña de azúcar, además de perros salvajes, gatos, cerdos, cabras y ratas. Entre las 20 especies de reptiles terrestres, se encuentran las tortugas y las serpientes de mar, aunque la migración de la iguana con cresta, procedente de Suramérica, sigue siendo un misterio. De las cien especies de aves existentes, 23 son endémicas. Las aguas de las islas Fiyi albergan también una variada vida marina (algunas especies sólo están de paso): corales, esponjas, peces de arrecife tropical, rayas, tiburones, delfines y ballenas, entre otros.
Fiyi disfruta de un clima suave y constante durante la mayor parte del año gracias a los grandes espacios de mar abierto que rodean las islas. Los vientos reinantes proceden del este y del sureste; las cadenas montañosas de las islas más extensas generan nubes y lluvias abundantes en sus caras de barlovento. La estación húmeda se prolonga de noviembre a abril, aunque las precipitaciones son frecuentes todo el año. La media de las temperaturas diurnas ronda los 25°C, y el grado de humedad suele ser alto. Entre noviembre y abril, pueden soplar ciclones tropicales, pero éstos pocas veces resultan peligrosos.
COMO LLEGAR Y DESPLAZARSE POR LAS ISLAS
Localizada en medio del Pacífico Sur, Fiyi, junto con Hawai, es uno de los principales centros aéreos de la región, al que llegan vuelos de la mayoría de las compañías internacionales y desde donde operan vuelos con destino a cualquiera de los puntos del Pacífico. Muchos de los viajeros llegan a las islas como parte de su viaje alrededor del mundo o hacen escala en el trayecto entre Australia o Nueva Zelanda y América del Norte.
Aunque la capital es Suva, la mayor parte de los vuelos aterrizan en el aeropuerto internacional de Nadi, a 9 km del centro de la ciudad. El segundo aeropuerto del país es el aeropuerto internacional de Nausori, a 23 km al noreste de Suva, al que se puede llegar en taxi. Las tasas de aeropuerto de los vuelos internacionales ascienden a 9,50 dólares para pasajeros mayores de 12 años.
En la actualidad, viajar a Fiyi en barco es muy complicado, a menos que se haga como parte de un crucero o en un barco privado. Las islas son un destino muy popular para los que disponen de un yate y están recorriendo el Pacífico Sur. Los puertos de entrada a Fiyi son Suva, Lautoka, Savusavu y Levuka; otros puertos deportivos son el Vuda Point, entre Nadi y Lautoka, y el de Musket Cove en la isla Plantación, en las Mamanucas.
Fiyi dispone de un buen servicio de transporte relativamente económico, lo que facilita el desplazamiento entre islas. Existen numerosas compañías de vuelos nacionales que operan en todos los grupos de islas, pero obviamente el avión es el medio más caro para viajar. Por eso, y a menos que se disponga de poco tiempo y mucho dinero, lo más aconsejable es desplazarse en ferry o en alguno de los pequeños barcos locales.
El servicio de ferrys es económico, frecuente, seguro y, además, constituye una buena forma de disfrutar del mar. Asimismo, el viaje codo con codo con los lugareños es una experiencia agradable que complementa el recorrido por las islas Fiyi. Los ferrys conectan la mayor parte de las zonas costeras de Viti Levu y Vanua Levu con las islas principales. También existe la posibilidad de alquilar un barco o utilizar el servicio de alguno de los barcos locales más pequeños sin horario establecido que circulan entre las islas, aunque conviene evitarlos cuando el mar esté revuelto.
Las islas más grandes disponen de una buena red de autobuses que, fuera de las ciudades, el viajero puede detener en cualquier lugar. Existe también un servicio exprés de autobuses entre las ciudades principales; los autobuses locales paran absolutamente en todos los pueblos por los que pasan, pero, en cualquier caso, el autobús, además de ser una forma eficaz de desplazarse, es una buena manera de conocer a los lugareños.
CONSEJOS A LA HORA DE VISITAR LOS PUEBLOS(proporcionado por el Departamento de Turismo de Fiji)
Se considera una intrusión de la privacidad el adentrarse en un pueblo libremente. Lo habitual es comprar yaqona (kava)- el obsequio (sevusevu) tradicional- antes de visitar el pueblo; medio kilo, que es la cantidad más apropiada para un regalo, cuesta unos 20US$. Cuando llegue al pueblo que pretende visitar, no entre en sus límites hasta que alguien le salude y le pregunte por la razón de su visita. Entonces le acompañarán hasta el Jefe de la población, que es a quien tiene que ofrecer el kava. Si el jefe le permite su estancia en el pueblo, le asignarán un guía para acompañarle en su visita. Una vez dentro del pueblo, asegúrese de lo siguiente: deberá vestir de manera sencilla; evite llevar pantalones cortos o los hombros descubiertos; descálcese al entrar bien en un domicilio particular o en un edificio del pueblo; hable con un tono suave y no eleve la voz, puesto que está considerado como una manifestación de cólera; muestre respeto en todo momento; los fiyianos son muy hospitalarios conque lo más probable es que tenga múltiples invitaciones para comer con ellos; si pasa una noche en el pueblo, obsequie a su anfitrión con un regalo útil, no se recomienda dar dinero.
Protocolo de los pueblos
- No se puedes llevar gorros y gafas de sol porque están considerados como una falta de respeto al jefe de la villa.
- No llevar zapatos dentro de ningún edificio; casa, iglesia, escuela, etc.
- Las mujeres tienen que llevar los hombros cubiertos y los hombres deberían hacer lo mismo.
- No toques nunca la cabeza de un fijiano ya que se considera un insulto.
- Al llegar al pueblo te preguntaran si quieres beber Kava, la bebida que inaugura la ceremonia. Después de bebértela devuelve el bol y aplaude tres veces.
- Es de mala educación sentarte con las piernas estiradas y abiertas.
Palabras útiles
Fijiano Español
Bula Hola
yadra Buenos días
moce Adiós
vinaka Grácias
yes io
no sega